¿Inseguridad o ajuste de cuentas entre delincuentes?

0
53

Hace poco, el alcalde de Soledad, Joao Herrera. Culpaba “al ron y a los picós”, de la ola de violencia que se ha desatado en el Atlántico en estos primeros días del 2017.

“Eso es lo que causa esto que se está produciendo. Los picós y el ron son del detonante”, afirmó el mandatario.

La verdad es que el señalamiento del burgomaestre de la citada municipalidad, se queda un poco corto frente a la realidad local.

Para el coronel José Luis Palomino, subcomandante de la Policía Metropolitana hay mucho más.

“Hay una descomposición del tejido social, falta de empleo, de educación, mucho ocio y nada de oportunidades. Todo esto incide en hechos como riñas por intolerancia, por cosas minúsculas, que desencadena en un delito grave como el homicidio. Igual pasa con la violencia intrafamiliar. ¿Cómo hace un policía para entrar en una casa y evitar que la mujer mate al marido a tiros por una plata?”, dice.

Pero añade otro tema, al que ya se ha aludido en múltiples ocasiones, pero al que nadie parece querer aludir: La impunidad galopante.

“En la mayoría de los casos los homicidios se presentan “por ajustes de cuentas entre pandilleros”

“Si nos dedicamos a analizar cada una de las muertes que se han producido en estos primeros días del 2017, nos damos cuenta de que las víctimas, siempre tienen anotaciones judiciales. Y que los victimarios  también tienen desudas con la sociedad, algunos de ellos por asesinato. Y les han dado casa por cárcel, de las que salen para delinquir de nuevo”, indicó.

He ahí el fondo del  problema. Hace pocos días un sujeto asesinó a su suegra, porque  -según se dijo- no quiso prestarle dinero.

Sea esa la causa -u otra como el microtráfico a lo que también se aludió- lo cierto es que criminal, pese a que había sido detenido por asesinato fue liberado a causa de que hubo “vencimiento de términos”.

¿Es esto posible? ¿Qué un asesino convicto y confeso se le pone en libertad porque los jueces estaban tan ocupados que no tuvieron tiempo para juzgar el caso? Parece que los antisociales tuvieran un fuero especial en este país. En múltiples ocasiones, salen en libertad por “fallas en el procedimiento de captura”; otros, porque “no son un peligro para la sociedad y les dan casa por cárcel” y como en el caso que nos ocupa “se vencieron los términos”.

Sólo en Colombia sucede.  Pero hay otras “figuras” en el Código Penal. Es probable, muy probable que Joao Herrera tenga su parte de razón en lo que afirma, pero… Sólo en un mínimo porcentaje. Trago y picós siempre ha habido en el departamento y no había tal estado de cosas.

Y la solución es simple: Acabar con la impunidad y castigar con dureza a quienes delinquen.

Dejar respuesta